BE WATER, MY FRIEND

BE WATER, MY FRIEND. LA FILOSOFÍA DE BRUCE LEEE QUE TE AYUDARÁ A ENTENDER EL MUNDO QUE TE RODEA Y A DESCUBRIR TU GUERRERO

Editorial:
LA ESFERA DE LOS LIBROS XXI
Materia
BRUCE LEE Y JEET KUNE DO
ISBN:
978-84-9734-715-0
Páginas:
334
21,00 €
IVA incluido

Be water, my friend reúne por primera vez la filosofía que desarrolló el legendario Bruce Lee haciendo una síntesis personal de los ideales de Oriente y Occidente. Todos podemos aplicar sus enseñanzas en nuestra vida diaria para llegar al autoconocimiento y el dominio de nosotros mismos.

Un libro único que revela secretos existenciales para:

• Derrotar a la adversidad adaptándose a las circunstancias.
• Liberar el estrés.
• Luchar sin luchar.
• Conectar con las fuerzas espirituales internas para dar forma al futuro.

Con un prólogo de Linda Lee Cadwell, la viuda del actor y madre de sus hijos, fotografías y otros recuerdos de la vida breve pero apasionante de Bruce Lee, ésta es una guía práctica para entender el pensamiento del maestro del kung fu.

PRESENTACIÓN


Estimado y afortunado lector:

Probablemente será algún detalle sobre Bruce Lee el que te haya impulsado a escoger este libro. Quizá recuerdes su imagen en la pantalla: la del gran luchador, el rápido, el poderoso, el temido oponente; un hombre con un físico imponente, con unos abdominales tan marcados como las onzas de una tableta de chocolate, con anchos deltoides y antebrazos musculosos; un actor cuya personalidad te entusiasmaba, te encantaba e inspiraba. Puede que hayas visto muchas veces sus películas, pues son unos clásicos que aún no conocen rival en el género de las artes marciales. Pero ¿conoces a Bruce Lee, el filósofo? Seguramente no, y por ello este libro habrá despertado tu interés. Continúa leyendo, amigo mío, pues en las páginas que siguen a esta introducción John Little te hará partícipe de una aventura espiritual y te brindará la oportunidad de conocer al auténtico Bruce Lee.

Durante nuestro matrimonio de nueve años, conocí a Bruce más profunda e íntimamente que la mayoría. En su faceta pública, lo vi luchar para superar los obstáculos y alcanzar, por fin, sus metas. En su vida interior, lo vi luchar para superar esas dudas e inseguridades que nos atenazan a todos. Bruce era el primero en reconocer que no era perfecto, pero lo fundamental es que aseguraba que su misión en la vida era llegar a ser un auténtico ser humano. Su viaje era un proceso constante de desarrollo, paso a paso, con el objeto, no de alcanzar un estado de perfección, sino de experimentar con cada nervio, de entrar en contacto con las personas y las cosas con los sentimientos y con la razón. Para lograrlo, Bruce ahondaba mucho en su psique para definir y perfeccionar su propia filosofía existencial.

Bruce decía a menudo que todo el conocimiento es, en realidad, autoconocimiento. Con esto se refería a que, cuanto más se exponen las personas a situaciones de aprendizaje, más se enriquecen y mejoran sus capacidades, y todo ello termina convirtiéndose en una parte esencial de ellas mismas. Bruce era un ejemplo de hombre autodidacta. En su formación académica llegó hasta la Universidad de Washington, donde se especializó en Filosofía. Cuando Bruce abandonó la universidad para abrir la Escuela de Jun Fan Gung Fu en Oakland, su formación no se interrumpió. Todo lo contrario. Prosiguió con su búsqueda y con esa ilusión que lo diferenciaba desde que era pequeño: necesitaba saber cómo el pensamiento de un individuo lo impulsaba a utilizar completamente su potencial y de una manera superior al resto.

Bruce estaba dispuesto a conocer este proceso y lo probaría consigo mismo. De modo que, mientras entrenaba su físico para fortalecerlo y sacarle todo el partido, disciplinaba su mente para conocer las causas de su ignorancia. Prestaba tanta atención a esta tarea que su mente se centró por completo, a la vez que adquiría una comprensión total de lo que acontecía a su alrededor. Se convirtió, en fin, en un auténtico hombre gung fu. Mientras exploraba las profundidades de su ser, fue desarrollando su filosofía personal, que creció y floreció hasta transformarse en el verdadero Bruce Lee, el ser humano que conoces por ser una prodigiosa máquina de lucha y que ahora conocerás como filósofo, mucho más sabio de lo que cabría esperar a su edad.

Hay otros que son grandes artistas marciales y buenos actores con físicos fabulosos. Algunos han alcanzado el estrellato y han sido enormemente recompensados por su talento. Pero hay algo en Bruce Lee que lo hace irremplazable en las mentes y corazones de sus seguidores. Más de dos décadas después de su muerte, sigo recibiendo constantes envíos de correo de gente que expresa su admiración por Bruce. Un chico de trece años, que nació varios años después de que Bruce muriera, me escribió para contarme que Bruce le había motivado para aplicarse en el colegio; un profesional de cincuenta me explicó que decidió darle un rumbo positivo a su vida gracias a la influencia de Bruce; una joven me cuenta que se sintió inspirada por él y que estudió artes marciales, y que esa seguridad en sí misma ha mejorado todos los aspectos de su vida. Las historias son innumerables, pero similares en su contenido: Bruce Lee es un modelo, un héroe y un ser humano auténtico.

¿Y qué es ese algo de Bruce Lee que fascina a gente de toda clase y condición? Yo creo que es la profundidad de su filosofía personal, que de manera inconsciente o de otra forma, se vislumbra desde la pantalla y desde sus escritos. Su personalidad era tan fantástica que podía sumergirte en su mundo interior, cambiar tu actitud, modificar tus percepciones e incluso lograr que sintieras la armonía con el entorno. Este libro te brinda la posibilidad de reorganizar los recuerdos o ideas que tengas acerca de cómo era Bruce Lee, para que aprendas a verlo desde una perspectiva totalmente distinta.

Una de las personas que ha aprovechado al máximo sus enseñanzas es John Little, el autor de este libro. Desde que era joven, John se sumergió en el estudio de la filosofía y de Bruce Lee. Ha invertido mucha energía, su inteligencia, innumerables horas de investigación y su perspectiva culta para comparar y contrastar la filosofía de Bruce Lee con las de los antiguos gurús y con las de los sabios modernos de Oriente y de Occidente. En este libro explica cómo Bruce la aplicaba a su vida cotidiana y a la consecución de sus objetivos. John te brinda, en fin, la posibilidad de utilizar los principios filosóficos que más convenientes te parezcan para que, al hacerlo, desarrolles y alimentes tu propia teoría personal.

Parafraseando uno de los diálogos de Bruce en Operación Dragón: «Es como un dedo señalando hacia la luna. No te concentres en el dedo o te perderás toda la gloria celestial». Busca el significado más allá de las palabras. Medita sobre cada pensamiento, siéntelo y luego hazlos tuyos.

Te deseo mucha energía, buena salud y una conciencia callada....

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