LOS PERROS Y YO

LOS PERROS Y YO

Editorial:
OTERO
Año de edición:
Materia
CAZA: NARRATIVA Y ENSAYO
ISBN:
978-84-86998-84-4
Páginas:
144
18,00 €
IVA incluido

El pintor cordobés Mariano Aguayo es sobradamente conocido por los amantes de la literatura venatoria. Ha publicado Relatos de caza, Vocabulario cordobés del monte y la montería, Montear en Córdoba, Con mi gente y otras narraciones de caza, Los Potritos, Las sierra, los lances, los perros y la Montería. Es coautor de El ciervo en Sierra Morena, Veinticinco años de escopeta y pluma, y El futuro de la caza.

Desde hace muchos años mantiene una sección fija en “Trofeo” de Madrid y es habitual colaborador del diario “Córdoba”. También colabora con revistas cinegéticas madrileñas.

Académico correspondiente en su sección de letras de la Real de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes de Córdoba, y con varios premios en su haber.

En este libro, trata Aguayo, a través de textos e ilustraciones, de llevar al lector al aspecto de la montería que más le apasiona, la rehala, el trabajo de perros y perreros. Desea poner al alcance de todos la emoción única que proporciona esta viejísima relación establecida entre perro y cazador.

ÍNDICE
Prólogo de un dueño de perros castellano
Prólogo de un dueño de perros cordobés
Pórtico
1. En el que se ponen de manifiesto los profundos conocimientos del autor sobre genética canina y el regocijo familiar por su acierto en la elección de cachorros.
2. En el que se relatan sucedidos que denotan cómo no debe uno dejarse llevar por las apariencias para juzgar el comportamiento de los perros.
3. En el que, los que leyeren, legan a conocer como puede vivirse la emoción de la caza sin necesidad de tirar.
4. En el que se defiende, con mucho ardor y pocas esperanzas, la bondad del uso del trabuco.
5. En el que se cuenta cómo mientras unos comen habichuelas otros bregan en el monte
6. En el que vienen a elogiarse las delicias de la montería íntima.
7. En el que se ve cómo los perros, por buenos que sean, no pueden llevar los cochinos por donde ellos quieren.
8. En el que se evidencia que las ladras no siempre tienen que ser esperanzadoras.
9. En el que se describe un lance que aconteció al autor por mor de un perro sin lengua y un montero con lengua mendaz.
10. En el que se hacen consideraciones sobre los manchones, esos bocados para cardenales de la venatoria.
11. Del que se desprende que no se debe dejar de asistir a una montería por pocas esperanzas que en ella se hayan puesto.
12. En el que el autor padece las consecuencias de su impaciencia.
13. En el que queda demostrado cómo cualquier chucho sierve para llegar a juntar las ocho colleras, que más o menos, hacen una rehala.
14. En el que pueden apreciarse los cambios habidos en algunas fincas.
15. De cuya lectura se puede deducir, parafraseando un viejo dicho, que al mejor montero se le va un cochino.
16. Por el que pueden conocerse las desavenencias entre un rehalero y su perrero por un quítame allá ese pájaro.
17. En el que se demuestra que sin montear también puede pasarse bien entre los perros.
18. En el que se rememora un gran montero, señor de la sierra, que dejó gratísimo recuerdo entre los aficionados cordobeses.
19. En el que se divaga sobre las distintas maneras de tener perros.
20. En el que se medita sobre la impertinencia de montear en primavera.
21. En el que el autor no echa en el olvido los alegres perretes que tan buenos ratos le dieron con los conejos.

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