A CANASTA PASADA

A CANASTA PASADA

Editorial:
RUBRIC
Año de edición:
Materia
BALONCESTO: HISTORIA, BIOGRAFÍAS, NARRATIVA
ISBN:
978-84-125093-3-5
Páginas:
366
-5%
18,00 €
17,10 €
IVA incluido

Si te gustan el deporte y las buenas historias, igual éste es tu libro.

Los protagonistas enfocaron su vida hacia una pasión (también la mía), el baloncesto. Unos con más éxito, otros no brillaron tanto. Todos ganaron y perdieron, más o menos veces. Todos tienen una historia grande que contar. Entre redes, aros y canastas, he procurado acercarme a ellos de la manera más objetiva posible para construir relatos detallados, humanos y espero que también entretenidos.

Te toca a ti, curioso lector, ahora decidirlo. La pelota está en tu tejado.

Extracto de relato:
"Parece demostrado que Neil Amstrong fue el primer humano que pisó la luna. Cuentan también que no fue el primero que la tocó…
Cierta noche de agosto se cruzó una apuesta en un famoso parque neoyorquino. Nadie osaría posar un billete de 100 $ en la barriga de la estrella creciente. Julius aceptó el reto. Tomó carrerilla, dio dos largos, se suspendió eternamente en la atmósfera y recorrió todo el lomo del astro para dejar suavemente el billete en su canto. Los escépticos subrayan que sólo fue el sueño de una noche de verano de unos pocos locos que permanecían boquiabiertos bajo el eterno sonido del bote de un balón naranja, pero yo así lo creo.
Ahora cualquier jugador junior te hace una entrada a canasta pasada con triple tirabuzón, ahora cualquiera visiona en Youtube a un tío que salta un coche antes de hundir el balón en el aro, pero hubo un tiempo muy lejano en que un chaval de pelo afro y manos enormes desdijo a Newton y quebró la Ley de la Gravedad sobre una cancha de baloncesto. Los cuerpos caen, decía el axioma, pero el de Julius Erving tardaba mucho, mucho, mucho en llegar al suelo. Es la leyenda del Doctor J. Sólo ganó un anillo en la NBA, pero pocos jugadores han influido tanto y a tantos en la historia del baloncesto. "

Extracto de relato:
"La proclama de Charly Sainz se antoja el eslogan de una cerveza 0.0: “Sin lesiones y sin Pau Gasol, hubiera sido el mejor jugador de la historia del baloncesto español”. Las palabras de Sergio Scariolo suenan a declaración de amor de las de antes, a rendición en toda regla: “Han pasado muchos años desde que entrevisté a un niño de 19 para llevarlo a mi equipo, y sigo pensando lo mismo… que era el mejor”.
Hablamos del genio de la lámpara maravillosa, del faro que de inicio alumbró a una generación irrepetible, del base puro más completo y clarividente que haya dado nuestro basket. Hablamos de un alquimista de sueños, de exquisito caviar para los más exigentes paladares. Hablamos de talento puro, sin cortar. Hablamos de un perfume embriagador, mimético que durante casi dos décadas ha atraído por igual a entrenadores exigentes, compañeros hechizados y aficionados enamorados. Oro molido a granel. Hablamos de Raúl López. Pidan tres deseos, cierren los ojos y hablemos pues."

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